Emilio Sales Almazán. Vicepresidente de la federación estatal de foros por la memoria.
Federación estatal de foros por la memoria // 19-05-2008
Hemos superado una fase más en la exhumación de cinco ciudadanos naturales de Alcañizo (Toledo) asesinados en noviembre de 1936 por pistoleros falangistas. La finalización de la labor no acabará hasta pasados meses cuando se identifiquen los restos hallados y se realicen los homenajes a estas personas, se difunda su historia y sea conocida por la mayor cantidad de gente posible. Una historia que no por repetida deja de sorprender. Una historia que después de más de setenta años merece tenerse en cuenta en la regeneración democrática de nuestra comarca.
Labores de exhumación en la fosa común de Alcañizo (Toledo)
Hemos superado una fase más en la exhumación de cinco ciudadanos naturales de Alcañizo (Toledo) asesinados en noviembre de 1936 por pistoleros falangistas. La finalización de la labor no acabará hasta pasados meses cuando se identifiquen los restos hallados y se realicen los homenajes a estas personas, se difunda su historia y sea conocida por la mayor cantidad de gente posible. Una historia que no por repetida deja de sorprender. Una historia que después de más de setenta años merece tenerse en cuenta en la regeneración democrática de nuestra comarca.
Hasta aquí podíamos decir que se repite la historia de otras actuaciones en fosas a lo largo y ancho del territorio español. Pero en este punto me gustaría hacer una reflexión sobre la necesaria actuación de los medios de comunicación en la difusión de los trabajos de recuperación de la Memoria de la reciente historia de nuestro país.
Parece ser que algunas de las personas que actúan en los diferentes medios informativos, prensa, radio y/o televisión, ven en la exhumación de una fosa una forma de transmitir un macabro mensaje de huesos que pueden satisfacer a esa parte de su público ávido de sensaciones lacrimógenas. Para ello no dudan en acceder, o al menos intentarlo, al recinto donde se está procediendo a la labor con la malsana intención de rodar el interior de la fosa y exigir que los familiares posen en la zona como si aquellos esqueletos fueran unos simples elementos del decorado. Alguno pretende, bajo una supuesta y discutible libertad de información, campar a sus anchas por el recinto sin importar el trabajo de los profesionales que allí desarrollan su labor o que los familiares rumien en silencio tantas historias calladas desde hace décadas. En una ocasión, y ante la negativa a que un familiar directo de uno de los asesinados “posara” al lado de los presuntos restos de su padre, el enviado declara que lo que < <buscan es teatro>>.
La recuperación de la Memoria Histórica, personal y colectiva, no es una sola cuestión de exhumación de unas fosas. Es un trabajo multidisciplinar que tenemos recogido en un “Protocolo de actuación en fosas comunes” y que, unido al “Ideario”, forman un cuerpo para el trabajo de nuestro colectivo, un trabajo que sólo puede sacarse adelante con disciplina y equipo.
Por ello, y no es una opinión personal, esta federación estatal de foros por la memoria no va a permitir que la exhumación de una fosa se convierta en un espectáculo para mentes que esperan el morbo y la lágrima en la noticia. La actuación de los medios de comunicación (y que se entienda que no quiero generalizar la actuación de unos pocos como algo habitual de todos) se deberán atener a lo que estimamos preciso para desarrollar la labor que nos hemos encomendado y que debe concluir con la consecución para las víctimas de los tres principios básicos: VERDAD, JUSTICIA y REPARACIÓN.
Con estas breves líneas pretendo que de una vez por todas podamos recuperar nuestra dignidad, ya que aquellos ciudadanos que fueron asesinados por defender la libertad, la legalidad, en resumen, la república, nunca la perdieron.