sábado 27 de junio de 2009

Ad nauseam. Panfleto contra el ghetto político en Granada

Ad nauseam. Panfleto contra el ghetto político en Granada

sábado 25 de abril de 2009

Autos excrementales (III)


Manuel Harazem


Supersticiones // 17 de noviembre de 2008

Fuente: http://manuelharazem.blogspot.com/2008/11/autos-excrementales-iii.html


El tercer Auto Excremental de estreno de esta semana está siendo representado por el
Excelentísimo Ayuntamiento de Izquierdas de la ciudad de Córdoba. De Izquierda Unida, no del PSOE, no vaya nadie de fuera a confundirse, a pesar de que gobiernan en coalición. Del PSOE no cabe admirarse ya puesto que los Autos Excrementales por ellos representados han sido tantos desde hace tanto tiempo que forman parte consustancial de la visión que tenemos de ellos los progresistas no claudicantes.

Comenzaron, nuestros munícipes de Izquierda Unida, con una obertura en la que representaron una sentada resistencia a acatar las órdenes del juez Garzón de colaborar en la apertura de las fosas comunes donde fueron arrojados amontonados miles de cordobeses asesinados a sangre fría en los primeros meses del genocidio subsecuente al golpe de estado fascista de 1936.


La comparación sería como si los descendientes de los judíos gaseados en los campos de exterminio se hubieran negado a que se hiciese una investigación sobre el genocidio de sus mayores. Los judíos del franquismo fueron precisamente los antecesores políticos de los propios que boicotean ahora la investigación. Un exterminio por razón de raza y otro por razón de ideología, por la ideología que (supuestamente) los boicoteadores actuales de la investigación profesan. Está perfectamente demostrado que fue un verdadero genocidio programado, planificado y ordenado por los golpistas militares y sus coadyuvantes civiles y bendecido por la jerarquía de Iglesia Católica en pleno. Y en ella murieron los detentadores de las ideas que hoy se presentan como normales y mínimas indispensables para la convivencia en un estado democrático.

Continuaron los políticos de izquierdas del Ayuntamiento cordobés, la alcaldesa Rosa Aguilar a la cabeza, con la enumeración de las primeras causas de su resistencia al acatamiento de las ordenes del juez colocándolas en el ámbito técnico-jurídico. Que si un protocolo, que si papeles por aquí, que si requerimientos por allá... Pero pronto se destaparon con otras menos digeribles. El presidente de la empresa municipal de cementerios, Alfonso Igualada, un viejo rojo de los de toda la vida, llegó a plantear la negativa a colaborar en el asunto hasta que se aclarara quién se haría cargo de los gastos de las exhumaciones, que quién pagaría todo aquello, se supone que los picos, las palas, los sacos y los sueldos de los operarios. Bien, es algo que puede arrojar un poco de luz a la atroz pregunta de por qué el ayuntamiento más izquierdista de España durante más tiempo no realizó motu proprio esa labor muchos, muchísimos años antes, por qué no hizo absolutamente nada para devolverles la dignidad a los asesinados y a sus familiares, por qué se sumó cómplicemente a la actitud general de silencio absoluto, de acabar dando la razón por omisión del deber de justicia a los golpistas, a la miserable teoría de la división equitativa de la culpa entre la democracia asesinada y el fascismo criminal que ha sido la bandera del PSOE, se supone que para no soliviantar a la derecha sociológica que forma la mayoría de su caladero de votos, desde que la enarbolara la chulesca displicencia de Felipe González desde el primero momento de su mandato. Tal vez fue por pura y simple tacañería.

¿Izquierda Unida se sumó desde siempre a la ignominia del mantenimiento del olvido para evitarse pagar los picos y las palas? Es una posibilidad. Los socialistas se cargaron la escuela pública a favor de la privada por puro balance de cuentas. Como suena. Pero yo creo que las causas de las defecciones de nuestros izquierdistas entronizados se inscriben en la formación de una casta profesionalizada de políticos cuyo única función social es el propio mantenimiento en el poder, detentándolo o aspirándolo y cuyas ideologías inscritas en sus siglas corresponden más bien a marcas registradas, a nomenclaturas que tuvieron su razón de ser en el pasado pero que ahora se sienten como anacronismos, mantenidos por puro sentimentalismo. Algo así como la existencia de esas pequeñas empresas de tecnología jurásica que perviven en las ciudades y que conservan nombres como La Moderna.

Ello desentrañaría perfectamente el viejo enigma de que en una ciudad tan tradicional como Córdoba, cuyas redes culturales y artísticas (Universidad, publicaciones, exposiciones, etc.) están mayoritariamente controladas por la Iglesia Católica a través de su Caja de Ahorros, CAJASUR o de fundaciones más o menos directamente vinculadas a ella, cuyo asociacionismo popular permanece estrictamente en el ámbito de las tradiciones jurásico-folclóricas y dominado por unas directivas profesionalizadas y reaccionarias, aquejada de un gremialismo que ha sustituido victoriosamente al sindicalismo de raíz izquierdista, cuente con un ayuntamiento de Izquierda Unida casi ininterrumpidamente desde hace 30 años.

La Izquierda Unida (entonces el PC) que ganó las elecciones municipales cordobesas limpiamente en el 77 pudo haber respondido a un movimiento de masas de izquierdas galvanizadas por la personalidad política de Anguita, y durante los primeros años aquel ayuntamiento se empleó a fondo en modernizar las estructuras asociativas de la ciudad y en ventilar el apolillado salón de baile decimonónico en que se pudría su cultura . La prueba de dicho empuje fueron los virulentos enfrentamientos entre el equipo municipal y las fuerzas reaccionarias herederas del franquismo, el obispado a la cabeza. El feliz recuerde, señor Infantes, que yo soy su alcalde, mientras que usted no es mi obispo, de Anguita.

Pero pronto tanto los políticos como esas fuerzas reaccionarias aprendieron a complementarse y llegaron a crear una extraña asociación simbiótica. La carcunda franquista no se emplearía demasiado a fondo para colocar a los suyos (el PP) en el poder y los izquierdistas se limaban las uñas y los dientes hasta convertirse en sus mascotas más o menos dóciles. Las Cofradías de Semana Santa consiguieron del ayuntamiento rojo más subvenciones y permisos de crecimiento de las que podrían haber soñado conseguir nunca de un supuesto gobierno del PP y hasta arrancaron a la alcaldesa, la inefable Rosa Aguilar, la declaración pública de su condición de monárquica de peineta y cofrade convicta y confesa. Los permisos para que las procesiones católicas se celebren a lo largo de todo el año con cualquier excusa y aumenten en progresión geométrica se han multiplicado. Varias docenas de calles con nombres centenarios han sido renombradas con los de vírgenes, cristos, obispos, curas y beatas y varias espantosas esculturas de raíz ultracatólica han sido colocadas en nuestras plazas a pesar de la ruidosas protestas de muchos ciudadanos. Y no han tenido ni tiempo, ni ganas, ni vergüenza en 30 años para eliminar el nombre, José Cruz Conde, del coordinador del golpe fascista del 18 de julio de la principal calle de la ciudad, una ciudad que ni siquiera cuenta con una placa en recuerdo de las víctimas del franquismo y mucho menos una calle a personajes como Azaña o Julián Grimau dedicada.


Y no sólo eso sino que el gerente de la empresa de municipal de cementerios, el lamentable Igualada, llegó a proponer recientemente que los monolitos que se solicitaron para marcar las fosas del genocidio franquista en los dos cementerios de la ciudad debían representar a los dos bandos, en una ciudad donde sólo murió un derechista el mismo día del golpe, como acaba de contar Francisco Moreno en el prólogo de su 1936: el genocidio franquista en Córdoba. Exactamente igual que el alcalde ultraderechista de Almería acaba de hacer en las de su cementerio. Igualada ya lleva su castigo por ello en su permanencia ominosa y eterna en esas páginas y en las de la denuncia judicial que se han interpuesto, y con él a Rosa Aguilar, la alcaldesa, los familiares de un diputado socialista fusilado y enterrado en el 36 en una fosa del cementerio de la Salud por obstrucción a la justicia al negarse a colaborar en su apertura.

Permitieron que la vega del Guadalquivir, una de las más feraces de Europa se parcelara, se vendiera y se urbanizase ilegalmente en una orgía de ladrillos, cemento y tejas del que se beneficiaron sobre todo las empresas constructoras y que llegó a poner en peligro al propio yacimiento arqueológico de Medina Azahara.

La necesaria peatonalización del casco antiguo la emprendieron irracionalmente, sin ofrecer alternativa alguna a los habitantes y a los comerciantes, tanto en fomento de transporte público como en equipamiento de aparcamientos, con lo que los grandes beneficiados de esas medidas fueron realmente los empresarios (multinacionales) de los no lugares del extrarradio, las grandes superficies comerciales, siguiendo exactamente las misma políticas que los neoliberales de todo el mundo.

Se aliaron con una caterva de empresarios a los que permitieron barbaridades urbanísticas inéditas incluso en el franquismo. La destrucción de encinares centenarios en la vecina sierra, los intentos de conversión en solares urbanizables de una de las señas culturales de la ciudad: los cines de verano, la construcción de naves ilegales de miles de metros cuadrados en terrenos no urbanizables, etc. Han cedido suelo público (¡un céntrico jardín!) para que empresas privadas construyan un edificio, con la excusa de una biblioteca pública.

Todo ello con una impunidad que sólo puede hablar de formas de corrupción más o menos sibilinas. Ahora que uno de ellos está en la picota de uno de los procesos judiciales más importantes de España por corrupción urbanística tal vez querrían borrarse de las fotos o eliminar de las hemerotecas los besuqueos que con él intercambiaron en tantas ocasiones.

¿Quién necesita al PP, o en su defecto al PSOE? Nadie. La prueba está en que es increíble que un gobierno municipal de Izquierda Unida no tenga jamás de los jamases el más mínimo roce con las fuerzas reaccionarias de la ciudad. Que se traguen calladitos los sapos de las declaraciones de los obispos que agreden directa y constantemente sus supuestas bases ideológicas. Todo lo contrario. Los besitos y palmitas que se prodigan ambos son siempre de un cariñoso que da asco. Ceden todo lo que se les pide. Todo. Absolutamente todo. Y niegan el pan y la sal a los suyos, porque éstos ya no son mayoría en los votos. Los votos se los proporcionan los otros, sus antiguos enemigos, para que sigan manteniendo el teatrillo donde se representa permanentemente el Auto Excremental de los rojos capones y la carcunda feliz, como en los cuentos de corderos y lobos buenos. San Francisco amansó milagrosamente al lobo y lo puso a guardar su casa.

Rosa Aguilar, la alcaldesa, es mucho peor que Bono, el católico militante antes que socialista que intenta de buena fe evangelizar a sus compañeros de partido y de paso a todos los españoles. Todo apunta a que se lo cree de verdad (no puede ser tan tonto), aunque no sea consciente de que ocupa un lugar que no le corresponde. Rosa Aguilar es sólo una oportunista sin escrúpulos, que lo mismo le da asistir a los partidos de fútbol donde se ofende su sensibilidad de mujer, que refregarse con los curas banqueros que en el fondo la desprecian y sólo la soportan porque se sirven de ella o se da baños de masas en los peroles de los barrios donde se aprovecha de la incultura secular de las marujas.

El último acto del Auto Excremental de esta semana ha sido el proyecto de hermanamiento de Córdoba con la alemana de Nuremberg. Sí, Nuremberg, la ciudad-símbolo de la justicia para con las víctimas del genocidio nazi y del castigo de los verdugos. Justo el mismo día que los aspirantes a protagonizarlo son denunciados judicialmente por entorpecer con premeditación y alevosía el esclarecimiento de la verdad sobre los crímenes de nuestros propios nazis. Yo no sé si realmente lo hacen adrede, si es estupidez poética o afición al sarcasmo. Lo que sé es que algún día la vida les pasará factura. Cuando se queden sin sillón y sólo con su propia desvergüenza como único patrimonio.


A ver si es verdad que a Rosa Aguilar le acaba pasando lo que le han vaticinado, que cuando sea engullida por el PSOE, cosa que ocurrirá si en la Izquierda Unida queda algo de dignidad, se perderá políticamente como su antigua camarada Cristina Almeida. Y acabe dando tumbos por los platós de la televisión basura vendiendo su experiencia de exdetodaslascosasdestemundo. Y yo podré volver a votar. AMÉN.


viernes 3 de abril de 2009

Charla-debate en el homenaje a los cien jornaleros asesinados en el paraje de La Catalana



- Conflictividad agraria de 1931 a 1950: Antonio Pérez Fernández, militante del foro por la memoria de Granada

- La cuestión de la memoria histórica: Valentín Berrocal Ruiz, militante del foro por la memoria de Granada



Sábado 4 de abril, 19 horas, en el Almacén del Trigo


Huétor Tajar (Granada)



Organiza: SOC


lunes 30 de marzo de 2009

Crónica de la concentración por la verdad, la justicia y la reparación

Después de la primera concentración, organizada tanto en Granada como en otras ciudades el pasado 1 de febrero, esta mañana familiares y compañeros de asesinados y represaliados por el franquismo hemos vuelto a concentrarnos frente al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Hemos portado fotografías de nuestros familiares y hemos leído sus nombres y la fecha del asesinato o de la condena de cada uno de ellos, para pedir que se hagan efectivos los derechos de “Verdad, justicia y reparación”, en consonancia con el derecho internacional.Tras la inhibición del juez Garzón a favor de los tribunales provinciales, sigue sin quedar clara cuál es la vía legal.

Las denuncias que, por ejemplo, se realizan en el momento de la exhumación de los cadáveres de los compañeros son absolutamente ignoradas por los tribunales provinciales. Nuestra intención es continuar manifestándonos periódicamente, con el objetivo de reclamar a los poderes públicos que posibiliten alguna vía judicial para denunciar el asesinato de nuestros familiares durante el golpe de estado de 1936, la guerra civil y la dictadura.

A continuación reproducimos el manifiesto que hemos leído y adjuntamos algunas fotos del acto:


lunes 23 de marzo de 2009

Concentración en Granada: Verdad, Justicia y Reparación






Después de la primera concentración, organizada tanto en Granada como en las demás ciudades del Estado (http://www.foroporlamemoria.info/noticia.php?id_noticia=5820), volvemos a concentrarnos para seguir pidiendo “Verdad, justicia y reparaciónpara los represaliados del fascismo y sus familiares. Nuestra intención es continuar manifestándonos periódicamente, con el objetivo de reclamar a los poderes públicos que posibiliten alguna vía judicial para denunciar el asesinato de los compañeros durante el golpe de estado de 1936, la guerra civil y la dictadura. Como sabéis, después de la inhibición del juez Garzón y de su recomendación de que los tribunales provinciales den cauce a estas denuncias, sigue sin quedar clara cuál es la vía legal. Las denuncias que, por ejemplo, se realizan en el momento de la exhumación de los cadáveres de los compañeros son absolutamente ignoradas por los tribunales provinciales.

Esta concentración se inspira en el movimiento de las Madres de la Plaza de Mayo y será convocada simultáneamente en distintos puntos del país, a partir de la iniciativa de la federación estatal de foros por la memoria. Pero no aparecerán sus siglas, ni las del foro por la memoria de Granada, en ningún lugar: ni en los carteles, ni en la convocatoria a los medios de comunicación, ni en la pancarta (que portará el lema “Verdad, justicia y reparación”). La concentración ha sido legalizada a título individual por uno de los compañeros del foro por la memoria de Granada. El deseo de que el protagonismo recaiga exclusivamente sobre los represaliados y sus familiares nos hace solicitaros que vosotros también renunciéis a la manifestación pública de vuestra participación mediante pancartas, banderas, etc.

Consideramos que lo verdaderamente importante, para esta concentración, es que se haga luz sobre la verdad de lo ocurrido a los compañeros, que se haga justicia a sus muertes o a las represalias que sufrieron y reparar su memoria.

Por estos motivos hemos diseñado la concentración de la siguiente manera:

  1. Lema de la pancarta: Verdad, justicia y reparación.
  2. Además de la pancarta, los únicos objetos que portaremos serán las fotografías de los compañeros represaliados, con su nombre, lugar y fecha de nacimiento y lugar y fecha de defunción.
  3. Sosteniendo las fotografías de los compañeros, nos colocaremos en línea frente al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y, con un megáfono, los familiares de los represaliados procederán a nombrar a los compañeros y a denunciar su asesinato o detención con los datos del lugar y de la fecha. Por ejemplo: José García García, asesinado en Granada el 20 de julio de 1936. María Sánchez Sánchez, detenida en Loja el 20 de julio de 1936.
  4. Una vez hecha la relación de los compañeros se procederá a la lectura del manifiesto que se adjunta y concluiremos la concentración.

Si no podéis asistir, os invitamos igualmente a participar enviando las fotos de vuestros familiares represaliados, para que podamos recordarles también.

Una última cuestión. Hemos estimado que es necesario hacer un esfuerzo para presentar las fotografías de los compañeros con el respeto que merecen. Ésta no es una cuestión secundaria y, dado el carácter periódico que tendrá la movilización, es una inversión eficaz. Para ello hemos previsto la adquisición de porta-fotografías de cartón y listones de madera para sostenerlas. Además, hemos previsto un marco para colocar las fotografías y los datos de los compañeros. El procedimiento será escanear las fotografías e imprimirlas en formato A-4. Se adjunta el marco para que podáis realizarlo vosotros mismos, pero, si no tuvieseis posibilidad de hacerlo, comunicádnoslo y le daremos solución. En todo caso, y si ninguna de las dos vías fuese posible, pedid a los compañeros que acudan con las fotografías de sus familiares y para próximas ocasiones buscaremos la forma de resolverlo. Necesitamos prever el número de fotografías para proveernos de los porta-fotografías y de los listones. Os agradeceremos que nos lo comuniquéis con el mayor tiempo posible. Los que ya nos han enviados las fotos o ya las han preparado personalmente no tienen que volverlo a hacer.

Cualquier duda o sugerencia estaremos encantados de atenderla en la dirección de correo electrónico desde la que os llega esta convocatoria.

Foro por la memoria de Granada


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domingo 15 de febrero de 2009

Lectura recomendada




Reseña: Individuas de dudosa moral, de Pura Sánchez

Sobre el puto fascismo del pornocapital diario



La Puta Graná // 14 de marzo de 2009

Fuente: http://putagrana.blogspot.com/2009/03/sobre-el-puto-fascismo-del-pornocapital.html



Acaba de ser editada una investigación extraordinaria. Si se puede criticar en algunos aspectos es por su simplicidad. Y es que quizá su sencillez sea una de sus más extraordinarias grandezas.

Pura Sánchez estudió Filología Hispánica en la Universidad de Granada. En la actualidad ejerce como docente en un IES sevillano. Como especialista en lengua española no se hace arrumacos con poner en tela de juicio expresiones cotidianas que con tanto desparpajo la ideología dominante usa a capricho y sin ningún género de dudas para desprestigiarnos.

Las diputadas y ministras psoecialistas se suelen inventar palabras que no tienen mucha enjundia que digamos ni mucho que enseñarnos: como cuando la esposa de FG -señor X en los tiempos criminales del GAL- en un mitin llamó jóvenas a las chicas a las que dirigía sus arengas; o la Bibí de la desigualdad manifiesta cuando desbarró con lo de miembras. Sin embargo, la profesora Pura Sánchez no tiene problema para enseñarnos más que los ratones coloraos al titular su libro con el descalificable y represivo lenguaje de Individuas de dudosa moral. Lo ha editado en las prensas de la editorial Crítica de Barcelona. Y se acompaña con un breve prólogo del luchador y catedrático de Antropología Isidoro Moreno.

Cuando vimos por primera vez ese título creíamos que se trataba de un despropósito parecido al desbarramiento de la Carmen Romero o de la Bibiana (se h)Aído. Pero una vez leído el libro debemos dejar constancia de lo mucho que se puede aprender de la sencillez de nuestras gentes del campo andaluz: la desgracia es que es bastante caro, por cierto. (En breve, seguramente, se deberían estos estudios de colgar en internet con licencia compartida comunitaria -copyleft-. No creo que las editoriales puedan soportar el peso económico de seguir editando estos magníficos trabajos sólo para una ínfima minoría que pueda tener poder adquisitivo para compralos, leerlos y entenderlos. La obra vale su peso en oro. Y sería interesante que esos estudios no pasaran desapercibidos por más tiempo).

La obra Individuas de dudosa moral trata acerca de las sujetas andaluzas que tuvieron que padecer las calamidades de la implantación política del fascismo católico pornocapitalista. A las rojas, como también se las descalificaba, se les hizo la vida imposible.

Pura Sánchez sabe colocar los puntos sobre las íes. Y le saca bastante jugo a esa criminal implantación política de la injusticia católica. Esa moral fundamentalista católica que, a menudo, quiere hacernos pasar lo blanco como negro y nos pretende hacer comulgar a diario con ruedas de molino. Y las más de las veces nos dan gato por liebre.

En juicios que no tenían ninguna garantía jurídica se juzgaba a nuestras gentes por supuestos delitos que no habían cometido. Bastaba y sobraba con la maledicencia. Era suficiente con que algún vecino denunciara la conducta como inmoral para que los denunciados pudieran verse privados de libertad o hasta de la vida. Y no sólo con la muerte les eran pagadas las supuestas faltas o deudas. A los hijos -e hijas- se les negaba la sal de la vida. Se les reeducaba en la fe y en los valores de la hipocresía católica. Por si no fuera bastante con el aceite de ricino se les hacía tragar toneladas de odio y rabia contra los valores de la justicia que sus propios familiares defendían.

A muchos se les condenó por defenderse contra el criminal golpe de Estado que dieran los matarifes de Falange con el apoyo de las bestias pardas de un ejército africanista. A las pobres gentes que defendieron la legalidad republicana se las injurió como desleales, traidores y se descalificó su actitud de rebelión. Se prostituyó a diario el lenguaje. Y la vida se nos puso cuesta arriba. De aquellos lodos proceden estos barros. Por muchas razones esta lectura no sólo es aconsejable, sino muy necesaria. No es un libro más dentro de la moda. Se trata de una obra que nos debiera provocar empatía por todas las personas que fueron diezmadas, vapuleadas, violadas en cuerpo y alma por las brutales prácticas del fascismo pornocapitalista católico y muy castizamente español.

jueves 5 de febrero de 2009

Crónica de la concentración por la verdad, la justicia y la reparación

Esta mañana unos cincuenta familiares y compañeros de asesinados y represaliados por el franquismo nos hemos concentrado frente al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía para reclamar que las víctimas de la guerra civil y la dictadura no sigan siendo tratadas como una excepción al margen del derecho internacional. Pedimos a los poderes públicos que actúen y proporcionen una vía legal que haga efectivos los derechos de verdad, justicia y reparación.














Frente al TSJA hemos portado fotografías de nuestros familiares y hemos leído sus nombres y la fecha del asesinato o de la condena de cada uno de ellos. Los responsables de cada una de esas muertes aún no han sido juzgados.

A continuación reproducimos el manifiesto que hemos leído.


MANIFIESTO

Nuestros familiares y compañeros asesinados, torturados, calumniados y vejados eran ciudadanos de un estado que se convirtió en fosa común a partir del golpe de 1936. A pesar de los avances que en los últimos años se han producido respecto a la recuperación de su memoria, todavía hoy queda mucho por hacer para establecer la verdad de lo que les ocurrió, para que se haga justicia y para repararles moral, política y económicamente. Todavía hoy los tribunales desdeñan nuestras denuncias y eluden la responsabilidad que tienen.

Estamos aquí concentrados para reclamar que los poderes públicos han de dejar de cerrar todas las vías a la justicia. Uno tras otro nuestros intentos de acceder a ella se ven frustrados por argumentos jurídicos de muy dudosa validez.

Esta plaza podría estar llena, ustedes lo saben. En cada pueblo y en cada ciudad fueron muchos los perseguidos y asesinados. Esta plaza podría estar llena, y lo estará. No cejaremos en nuestro empeño. Exigimos que el estado no eluda su responsabilidad, el derecho nos ampara. Si no son responsables los juzgados territoriales, si no lo es la Audiencia Nacional, si no lo es el Tribunal Supremo… ¿quién lo es? El estado tiene que pronunciarse. No nos hagan perder más tiempo, hemos perdido mucho. No sigan pasivos frente a la injusticia. Hoy reclamamos verdad, justicia y reparación. Seguiremos hasta obtenerlas.



Más fotografías en http://picasaweb.google.es/javiktulu/ConcentracionVerdadJusticiaYReparacion


lunes 19 de enero de 2009

Concentración en Granada: Verdad, Justicia y Reparación






Feliz año nuevo, compañeros:


El foro por la memoria de Granada, como grupo catalizador, os propone una concentración el domingo 1 de febrero, a las 12:00 horas, frente al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en Plaza Nueva. El objeto de esta concentración es reclamar a los poderes públicos que hagan posible alguna vía judicial para denunciar el asesinato de los compañeros durante el golpe de estado de 1936, la guerra civil y la dictadura. Como sabéis, después de la inhibición del juez Garzón y de su recomendación de que los tribunales provinciales den cauce a estas denuncias, sigue sin quedar clara cuál es la vía legal. Las denuncias que, por ejemplo, se realizan en el momento de la exhumación de los cadáveres de los compañeros son absolutamente ignoradas por los tribunales provinciales. Hemos considerado oportuno dar respuesta a este hecho con la movilización de los familiares de los represaliados y de los compañeros solidarios con ellos.


Esta concentración se inspira en el movimiento de las Madres de la Plaza de Mayo y será convocada simultáneamente en distintos puntos del país, a partir de la iniciativa de la federación estatal de foros por la memoria, con la idea de ser repetida periódicamente. Pero no aparecerán sus siglas, ni las del foro por la memoria de Granada, en ningún lugar: ni en los carteles, ni en la convocatoria a los medios de comunicación, ni en la pancarta (que portará el lema “verdad, justicia y reparación”). La concentración ha sido legalizada a título individual por uno de los compañeros del foro por la memoria de Granada. El deseo de que el protagonismo recaiga exclusivamente sobre los represaliados y sus familiares nos hace solicitaros que vosotros también renunciéis a la manifestación pública de vuestra participación mediante pancartas, banderas, etc. Consideramos que lo verdaderamente importante, para esta concentración, es que se haga luz sobre la verdad de lo ocurrido a los compañeros, que se haga justicia a sus muertes o a las represalias que sufrieron y reparar su memoria.


Por estos motivos hemos diseñado la concentración de la siguiente manera:


  1. Lema de la pancarta: Verdad, Justicia y Reparación.
  2. Además de la pancarta, los únicos objetos que portaremos serán las fotografías de los compañeros represaliados, con su nombre, lugar y fecha de nacimiento y lugar y fecha de defunción.
  3. Sosteniendo las fotografías de los compañeros, nos colocaremos en línea frente al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y, con un megáfono, los familiares de los represaliados procederán a nombrar a los compañeros y a denunciar su asesinato o detención con los datos del lugar y de la fecha. Por ejemplo: José García García, asesinado en Granada el 20 de julio de 1936. María Sánchez Sánchez, detenida en Loja el 20 de julio de 1936.
  4. Una vez hecha la relación de los compañeros se procederá a la lectura del manifiesto que se adjunta y concluiremos la concentración.


Una última cuestión. Hemos estimado que es necesario hacer un esfuerzo para presentar las fotografías de los compañeros con el respeto que merecen. Ésta no es una cuestión secundaria y, dado el carácter periódico que tendrá la movilización, es una inversión eficaz. Para ello hemos previsto la adquisición de porta-fotografías de cartón y listones de madera para sostenerlas. Además, hemos previsto un marco para colocar las fotografías y los datos de los compañeros. El procedimiento será escanear las fotografías e imprimirlas en formato A-4. Se adjunta el marco para que podáis realizarlo vosotros mismos, pero, si no tuvieseis posibilidad de hacerlo, comunicádnoslo y le daremos solución. En todo caso, y si ninguna de las dos vías fuese posible, pedid a los compañeros que acudan con las fotografías de sus familiares y para próximas ocasiones buscaremos la forma de resolverlo.


Necesitamos prever el número de fotografías para proveernos de los porta-fotografías y de los listones. Os agradeceremos que nos lo comuniquéis con el mayor tiempo posible.


Cualquier duda o sugerencia estaremos encantados de atenderla en la dirección de correo electrónico desde la que os llega esta convocatoria.


Salud y gracias de antemano.

Foro por la memoria de Granada



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sábado 3 de enero de 2009

Carta abierta a todas las asociaciones memorialistas, de víctimas del franquismo y de derechos humanos

Estimados compañeros/as y amigos/as:

Los días 6, 7 y 8 de diciembre, nuestra Federación ha celebrado una asamblea de foros por la memoria en Leganés (Madrid). Entre los acuerdos está el de realizar concentraciones frente a los máximos órganos judiciales de cada ámbito allá donde sea posible el próximo día 1 de febrero (domingo).

Entendemos que después de la inhibición del juez Garzón, así como los Autos de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo, es el momento de salir a la calle para hacer evidente nuestra presencia y nuestras reivindicaciones como organizaciones de memoria histórica, de derechos humanos y de víctimas del franquismo. Los acontecimientos que se han venido desarrollando desde el verano han culminado con la constatación de la absoluta indefensión de las víctimas del franquismo, y de que la problemática de las víctimas republicanas de la guerra civil y de la dictadura sigue siendo tratada como una excepción inexplicable, al margen de los derechos humanos y del derecho penal internacional.

No podemos abandonarnos al desánimo, al conformismo y a la resignación. Si hoy echamos una mirada al pasado más cercano (unos pocos años) constatamos el inmenso avance de nuestras posiciones, plasmado en presencia mediática, en resoluciones judiciales, en avances legislativos, en declaraciones públicas desde los más diferentes ámbitos nacionales e internacionales. Gracias a una labor titánica del movimiento social por la recuperación de la memoria, con el apoyo comprometido de personalidades del mundo de la cultura y profesionales de diversas disciplinas, hemos conseguido (mérito de todas y todos) poner el tema de los derechos y de la recuperación de la memoria de las víctimas republicanas y de la dictadura, en el centro del debate social, político, periodístico y jurídico.

Y sin embargo no podemos negar que la respuesta final recibida, tanto desde el plano político como del judicial no es, hoy por hoy, más que otro intento de poner límites a nuestro derecho a la justicia.

En este momento es fundamental (quizás más que nunca) salir a la luz pública para hacer patente nuestro desacuerdo con el actual estado de cosas, y demostrar que todo lo que hemos podido conseguir en estos años no sólo no es suficiente sino que no es tan siquiera el mínimo aceptable, porque el derecho a la justicia, a la verdad y a la reparación de las víctimas del franquismo y de toda la sociedad es irrenunciable.

Os proponemos que el día 1 de febrero nos concentremos ante los máximos órganos judiciales de cada ámbito donde sea posible (la sede del Tribunal Supremo en Madrid, los Tribunales Superiores de las CC.AA., las Audiencias Provinciales…), con las fotos de nuestros familiares y de otras víctimas del franquismo, bajo el único lema “Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del franquismo”. Asimismo podrían redactarse y hacerse públicos comunicados y manifiestos consensuados, para ser leídos por compañeros/as del mundo de la cultura.

Proponemos la fecha del 1º de febrero para partir de algo concreto, pero entendemos que las organizaciones realmente presentes en cada ámbito tienen la opción de definir las formas de la movilización, y si éstas pueden ampliarse o prolongarse en el tiempo.

Creemos que todos podemos y tenemos que poner de nuestra parte para que la movilización sea lo más unitaria posible, huyendo de protagonismos inútiles y haciendo gala de la misma generosidad, solidaridad y espíritu unitario del que nos reclamamos herederos y herederas. Asimismo, nos sumaremos a cuantas iniciativas y movilizaciones reivindicativas en esta misma línea, que sean propuestas.

A la espera de vuestras opiniones e iniciativas se despide, con un fuerte abrazo solidario,

José María Pedreño

Presidente de la federación estatal de foros por la memoria

Madrid, 26 de diciembre de 2008

jueves 18 de diciembre de 2008

La ciudad decide mantener los iconos franquistas


La oposición ya propuso el año pasado, sin éxito, que una comisión velara por la eliminación de los símbolos


La simbología franquista sigue presente hoy en día en las calles de Granada, más de treinta años después de la muerte de Franco. Todo apunta a que el yugo y las flechas que aún perviven en numerosas fachadas del Zaidín, las inscripciones que recuerdan a José Antonio Primo de Rivera y los monumentos que ensalzan la Guerra Civil y el franquismo seguirán poblando las calles de la ciudad. El Ayuntamiento, por el momento, no tiene ninguna intención de retirarlos.


La Ley de Memoria Histórica aprobada el pasado año obliga a todas las administraciones a retirar los símbolos franquistas que perduran en calles y plazas, pero son muy pocos los ayuntamientos y las diputaciones que se han puesto manos a la obra. Lo han hecho, además, de forma parcial, con poca diligencia y grandes lagunas.


En el caso de Granada, la obligación se ha quedado en humo y a buen seguro no irá a más. En varias ocasiones, el alcalde, José Torres Hurtado, ha dejado claro que el municipio tiene "cosas más importantes" que hacer. Además, el concejal de Patrimonio, José María Guadalupe, asegura que el equipo de gobierno local ni siquiera se ha planteado este asunto.


Y eso que, poco antes de que entrara en vigor la ley estatal, el Ayuntamiento indicó que retiraría los símbolos franquistas si la norma le obligaba. Pues bien, la ley establece que "los escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva del levantamiento militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura deberán ser retiradas de los edificios y espacios públicos". La retirada "no será de aplicación cuando [...] concurran razones artísticas, arquitectónicas, o artístico-religiosas protegidas por la ley", lo cual podrá aplicarse a iglesias.


Ahora que la recuperación de la Memoria Histórica vuelve a primer plano, los grupos de la oposición municipal recuerdan la falta de trabajo desde el Ayuntamiento en este tema. Al respecto, en 2007 IU solicitó en pleno la creación de una comisión -integrada por representantes de los tres partidos- para trabajar por el cumplimiento de la ley.


"Contó con nuestros votos y con los del PSOE, pero no con los del PP, por lo que no prosperó", recuerda Lola Ruiz. El PP manifestó que "una cosa era aceptar la normativa y otra muy distinta implicarse". De este modo, el Ayuntamiento sigue impasible ante los acontecimientos que atañen a esta ley y que mantiene vivos recuerdos que para muchos ciudadanos, tan sólo su presencia, es una tortura.


Las 'Alas' de José Antonio Primo de Rivera en la Plaza de Bibataubín, y la inscripción con su nombre en el Sagrario, en la fachada de la Catedral, seguirán luciendo contra todo pronóstico. También lo harán, en el interior del templo, las lápidas dedicadas a los curas granadinos asesinados por las hordas marxistas, ubicadas junto al Altar Mayor.


En la Abadía del Sacromonte, además, hay otra placa dedicada a 'los caídos', mientras que en el cementerio municipal se encuentra el 'Patio por los caídos por la Patria' y la Cruz de los caídos, que estaba antiguamente en el Paseo de la Bomba.


En la esquina de Pedro Antonio de Alarcón con la calle Manuel de Falla luce una Sagrada Familia que fue un encargo de la Obra Sindical. Perduran también antiguos nombres de calles con los nuevos, como es el caso de la placa de mármol blanco que indica 'Plaza del General Sanjurjo', actual Plaza del Campillo, y la inscripción Plaza del Generalísimo en la actual Plaza de Santa Ana.



martes 9 de diciembre de 2008

¿Qué memoria?




Samuel

Quilombo // 09-12-2008

Fuente: www.javierortiz.net/voz/samuel/que-memoria


Este año se ha hablado mucho de la memoria de los derrotados. Empezamos 2008 bajo los efectos de la Ley de Memoria Histórica aprobada a finales del año 2007. Luego los medios se volcaron en la celebración de Mayo de 1968. Después se recordó al Che Guevara. Y la breve aventura judicial de Baltasar Garzón volvió a mostrar que la memoria es una sustancia más resbaladiza de lo que parece a primera vista.

Existe un estimable esfuerzo por salirse de la amnesia forzada de la Transición española. Pero muchos de los supuestos beneficiarios de estas iniciativas de recuperación de la memoria no están nada contentos. Para unos son claramente insuficientes, otros piensan que llegan tarde, y los hay mosqueados que se quejan indignados por la forma en que el gobierno y algunos intelectuales están construyendo una Memoria Histórica con mayúsculas. Memorias hay muchas y difícilmente pueden limitarse a la contabilidad de los muertos.

Los titubeos españoles contrastan con la fuerza del debate argentino, seguramente porque las cicatrices son más recientes. En Argentina el kirchnerismo, al pretender restablecer la paz social luego de las revueltas de 2001-2002, hizo de la reivindicación de la memoria y el enjuiciamiento de los militares de la dictadura una de sus prioridades. En España resulta inconcebible que el jefe del gobierno se dirija a los militares en un acto solemne para decirles "no les tengo miedo", como hizo el presidente Néstor Kirchner en mayo de 2006. Esta posición explica los elogios, allá de los colectivos de madres y abuelas de mayo, acá de las asociaciones de desaparecidos y por la memoria histórica. Pero como dije, algo tiene el reconocimiento oficial que deja un regusto amargo. Sobre todo cuando disecamos la memoria en el formol de las conmemoraciones. Será porque los hechos objeto de memoria perviven en el presente, no ya por culpa de los vivos, sino por su ramificación en los hechos de ahora. ¿No resulta irónico que quienes celebraron Mayo de 1968 llamen ahora "radicales" a los jóvenes griegos que queman coches y algún que otro árbol de Navidad? Cuando miramos hacia el pasado lo hacemos siempre pensando en el presente y tal vez en el futuro. Lo hace el Estado y los herederos de insurrecciones pasadas, no siempre capaces de extraer lecciones valiosas. La memoria es siempre selectiva. ¿De qué memoria hablamos entonces? O dicho de otro modo, ¿qué memoria es la que vale la pena? Es lo que se pregunta Luis Mattini, ex líder del PRT argentino (grupo de ideología guevarista, que a principio de los setenta se apuntó a la lucha armada), que acaba de publicar en La Fogata un artículo sobre este asunto, con el significativo título de "Sobre historia, memoria y otras yerbas". Mattini no se reconoce en el revisionismo histórico del peronismo actual. Para no alargar en exceso este post, incluyo solamente la parte final del texto:

[...]

"Le guste o no le guste a más de uno, sobre todo a los que llegaron tarde, en la Argentina de los sesenta-setenta hubo un movimiento revolucionario. Y lo digo con todas las letras, r-e-v-o-l-u-c-i-o-n-a-r-i-o. Pero aclaremos: no lo fue por sus doctrinas, que eran diversas y las más de la veces difusas, sino porque su mayor virtud fue la decisión del hacer, no de "mandar a hacer" o "pedir que se haga", no de vivir con petitorios, no de reclamar a otros, no de pedigüeñar al Estado, sino del hacer, de tomar en manos propias los asuntos políticos y sociales y, claro, también de intentar tomar el poder con sus manos porque lo creíamos necesario. Todo eso conforma lo revolucionario, hechos, no programas en el papel ni ideologías borrachas de palabras. Hechos, los "setentas" fueron hechos. Podemos admitir que esos hechos a veces intentaban ser explicados con largos discursos, para que la trascendencia de la oralidad justificara la inmanencia del accionar. Pero no dejaban de ser hechos.

A ellos, a esos que no realizaban una marcha todos los días, financiada con recursos estatales, para pedirle al Estado que haga tal cosa, sino que se organizaban para hacer, con recursos financieros propios (legales o "ilegales" porque nunca se creyeron en el "estado de derecho"); a ellos, que no confundían el Estado con el socialismo, a ellos que no marchaban con banderitas con imágenes del Che como si fueran a catecismo, para colmo "nacional o popular", sino que llevaban la bandera con la estrella roja de cinco puntas, cada una uno de los cinco continentes, simbolizando la desaparición de las naciones, el Estado y los caudillos de derecha o izquierda; a ellos que imaginaban en cientos de detalles cómo sería el soñado socialismo, desde cómo serían las viviendas, la forma de reunirse a comer, de vestirse, trabajar, y de la inconmensurable libertad para el arte, las formas del amor, en fin, a ellos, que hicieron de la militancia una forma de vida, una manera de vivir existencialista que ya contenía embrionariamente el comunismo; a ellos que la sufrían y la gozaban; no a los testigos que la miraban de afuera cuidando no ser salpicados, a ellos, digo, a los protagonistas sobrevivientes, se les puede preguntar por qué creen que fueron reprimidos de esa forma atroz con la institucionalización de la desaparición forzada de miles de activistas.

También a ellos se les podría preguntar cómo sienten este tratamiento jurídico y explicaciones de irracional institucionalidad a tamaña represión a esa enorme riqueza de sueños y proyectos políticos sociales.

Porque, en efecto, uno de ellos, de los protagonistas, el escritor Caparrós, afirmó hace poco que banalizar los hechos –yo agrego demonizar a los actores–, de modo tal que decir que una banda de demonios uniformados reprimieron con bestialidad, secuestraron y desparecieron a grupos de chicos y muchachos, vírgenes e inocentes, que sólo pedían ciertas mejoras económicas o sociales, ignorando sus proyectos de sociedad, es hacerlos desaparecer de nuevo.

Entonces no es ocioso preguntarse de qué "memoria" se habla. Quizás se trata de conservar la memoria de las desapariciones. En tal caso sería como encerrar la vida de esas personas bajo la categoría de "desaparecidos". No puedo evitar pensar en mi hermano Rodolfo, además de compañero, militante del PRT, combatiente del ERP, sindicalista, de tan chispeante humor y plenitud de vida, que cuando veía una gran obra privada, un gran hotel, por ejemplo, digo, esas construcciones de lujo para usos superfluos que hoy admiran los yuppies en Puerto Madero, él decía: "¡¡Fa!! ¡¡¡Que lindo, qué maravilla!!! Cómo van a llorar cuando se lo expropiemos para hacer un hospital de niños". Pienso que ponerlo en la memoria como "desaparecido" es negarle esa potencia creadora. Como dice Caparrós, es desaparecerlo definitivamente. Así planteada la memoria es, en el fondo, admitir la derrota más absoluta. Sería memoria de la derrota. (La única virtud de la derrota es que es la madre de la victoria) Pero entonces no es cuestión de memoria sino de recordar hechos con motivos pedagógicos, es decir, para aprender de los mismos.

No, la memoria no puede ser una lista de nombres con la categoría de "desaparecidos", palabra que pareciera reemplazar al ataúd. La memoria sobre hechos que ya están siendo historia, no es ni esa lista macabra, ni los textos de programas ni los bla, bla de la época: la memoria no puede ser la trascendencia de esas listas, esos programas, esas ampulosas declaraciones, esas teorías, esas doctrinas, cada una válida o no, según época y sólo atendibles, recopilables, rescatables para análisis racionales y estudios específicos. No, no, de ninguna manera, la memoria deberá recopilar el recuerdo vivo de cada uno de ellos en la inmanencia de sus actos, en su "hacer", en sus pasiones, en sus "locuras", en sus sueños imposibles. Porque esa es su herencia viva, no "desaparecida", porque lo fundamental de esa época, insisto, fue la inmanencia, la acción, el hacer. Y convengamos que "el hacer" es la carencia mayor de nuestros días.

Precisemos, señores: el Terrorismo de Estado fue incalificablemente nefasto y el método de la desaparición de personas espantosamente criminal. Pero no fue "irracional", logró al menos parte de un propósito inesperado de lo pensado racionalmente, y sin embargo eficaz como objetivo reaccionario. Logró que durante décadas posteriores a la dictadura, incluso con gobiernos diversos, todo "programa", toda acción "revolucionaria", ¡qué va!, incluso "reformista", estuviera atravesada por los "desaparecidos", por explicar perseguir y buscar "justicia" con los desaparecedores, sea ésta la cárcel o el paredón. Pero no por la decisión de hacer justicia, sino de "pedir" justicia. Así se consagró un tipo de activismo caracterizado por haber reemplazado "el hacer" por el pedir. O sea, esa "izquierda" o ese "progresismo" centró la actividad política, los programas y las acciones, no en continuar, incluso renovar, recrear, la obra de los desaparecidos, sino en su "culto". No se dedicó tanto a pelear la justicia social como habían hecho ellos, sino a pedir justicia con el destino de ellos.

Y en esa notable deformación de objetivos, es impresionante cómo este activismo aprendió la regla de oro de la democracia preñada de sindicalismo: (los viejos recordarán la expresión traída de la experiencia de la clase obrera inglesa: tradeunionismo): ejercer el derecho al reclamo, a la petición, a ser "escuchados". El método de lucha política excluyente es hoy el electoral y su complemento, el método de lucha social casi excluyente, es la marcha tradicionalmente tradeunionista, la gran fanfarria, matizado con el corte de calles. Esta fuerte combinación es tan funcional al sistema político actual que el Estado ha creado los instrumentos para incentivar o contrarrestar, según convenga en cada caso. Es notable cómo el gobierno, al apropiarse y declamar el sentido trascendente de la lucha de los setentas, el sueño de lo imposible, o sea lo épico, espectacular, inalcanzable incentivando e institucionalizando la memoria de los desaparecidos como tales, como desaparecidos y el "castigo" a los culpables, sólo a los uniformados, claro, sin incluir a los responsables civiles del Terrorismo de Estado, logró anular el recuerdo de la inmanencia, la presencia de aquel potente cotidiano, posible, alcanzable, concreto "hacer", que fue el rasgo distintivo del guevarismo y la causa de fondo de la respuesta filicida y terrorista de las FF.AA. como instrumento de la clase dominante nacional en su conjunto. Qué "coincidencia"... el Imperio, como Poncio Pilatos hace dos mil y pico de años, se lavó las manos".

miércoles 3 de diciembre de 2008

Eficiencia y represión política



(Foto: Domènec Umbert)


L. Duarte. Militante del foro por la memoria de Granada.



La restricción de libertades políticas es un hecho visible sólo para quienes las ejercemos. Olvidamos que las fórmulas represivas casi siempre han contado con la aceptación, pasiva o activa, de una mayoría. Es la "mayoría silenciosa", o castrada, que trabaja y estudia responsablemente, mientras unos pocos, resentidos y sociopáticos, se enfangan, por aburrimiento o inconsciencia, en una lucha prototerrorista que amenaza el estilo de vida de los primeros. Ya lo dijo J. M. Aznar: él, durante el franquismo, se dedicaba a estudiar. A prepararse para el futuro, que bastante tenía con eso. Para defender el derecho de J. M. Aznar a preparar su futuro como burócrata había otros jóvenes muy dispuestos: policías y milicias paramilitares (guerrilleros de Cristo Rey, etc.), que repartían jarabe de porra entre los enfermos de la disidencia política.

Cuento esto porque varias decenas de compañeros han sido expedientados y podrían ser expulsados de la Universidad Autónoma de Barcelona por ocupar ilegalmente el rectorado. El objetivo de la protesta era evitar que el extremo de la racionalización mercantil se aplique en el ámbito semiautónomo de la Universidad y sus planes de estudio. Traduzco: para que la vida no sea sólo estudiar y trabajar. Para que nuestra vida no esté del todo en manos de Repsol y Endesa. Para que la tasa de producción de individuos como Aznar, obcecados con una salida individual y la competencia hobbesiana, no alcance a un ciento por ciento del alumnado. Es el principio de eficiencia, base teórica del Plan Bolonia: los eficientes estudian, los ineficientes protestan. Y huelen mal.

Quienes hemos sacrificado horas de clase y de sueño para ir a una charla u organizar una reunión, para apoyar a los trabajadores de la Rober o a los vecinos suburbanos de Zona Norte, hemos sentido que con la edad las cosas se ponían duras. Estudiantes trepas (con los que había que competir), el eurocrédito, la necedad burocrática del examen o la asistencia obligatoria nos presionaban para desplazar nuestro espacio de interés como individuos politizados, activos y vivos en favor de aquella Universidad degradada de la tanatocracia capitalista: un parque temático de concentración progresivamente penetrado por el pensamiento feliz de Ronald McDonald y la praxis flexible de las empresas de trabajo temporal.

El círculo se cierra aquí. Mis compañeros expedientados quizá no puedan volver a estudiar en su Universidad, mientras que los Aznares del futuro continuarán labrándose una carrera sin molestas interrupciones gracias a la labor de estos cristoguerrilleros posmodernos que han diseñado el Plan Bolonia. La mayoría aplaude con rabia o mira para otro lado. Y el que no quiera pasar por el aro, que haga ciclos formativos para teleoperador o pizzero.

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También en:
http://www.kaosenlared.net/noticia/eficiencia-represion-politica
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=76997

jueves 13 de noviembre de 2008

Acerca del enfrentamiento entre José Antonio Fortes y Luis García Montero. Pensar la literatura


Colectivo de alumnos de la Universidad de Granada


HoraSur | 25-10-2008




Ni el consciente ni el inconsciente pueden escaparse del dominio ideológico de clase. La literatura es un lugar más dentro de los lugares ideológicos en la historia, esto es, en la lucha de clases. El fascismo, aun hoy, se transforma, muda de piel, se democratiza. Como un camaleón se adapta a los nuevos tiempos. La ideología fascista tiene su lugar más efectivo dentro del capitalismo globalizado en su versión demócrata. No desaparece, no se esfuma sin más. La libertad (de expresión y cualquier otra) no es una esencia en sí misma ni un pastel a repartir a partes iguales. La libertad se conquista y se hace a través de la lucha y los actos. Aquel que la detenta no puede utilizarla como arma arrojadiza. Aquel que la monopoliza no puede usarla como argumento para coartar las conquistas ajenas. La demagogia trastoca los términos. Los poderosos, hoy como siempre, se expresan libremente porque tienen el poder para hacerlo, reclaman desde su puesto y lugar social, hoy como siempre y siempre igual, que se apaguen las voces de los que, siempre como hoy, han sido silenciados. Lo hace el senador Fraga Iribarne inaugurando el curso en la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Granada al tiempo que da lecciones de democracia. Lo hace el catedrático de la misma Universidad, profesor García Montero, pidiendo, en nombre de la libertad de expresión, que sean censuradas aquellas opiniones que a su sumo juicio se tornan barbaridades, perturbaciones de un idiota, que no se ajustan a su verdad establecida y oficialista y que por ello no son rentables ni comercial ni ideológicamente. Las arcas públicas no pueden permitirse la disidencia y los guardianes, en nombre de la libertad de expresión, actúan en consecuencia.

Con la artimaña periodística de sacar de contexto y tirar a matar, el profesor García Montero titula su columna (EL PAÍS, 14-10-2006) con el sabroso reclamo "Lorca era un fascista", simplificando los presupuestos teóricos del también profesor J. A. Fortes. Cualquiera que haya pasado por las clases del profesor Fortes o cualquiera que se haya tomado la molestia de consultar sus trabajos teóricos podrá saber que sobre Lorca el profesor Fortes dice mucho más, muchísimo más de lo que la historia oficial y oficialista ha querido decir. Todos los que de un modo u otro, como decimos, hemos escuchado sus planteamientos sabemos que el profesor Fortes, y entramos en el terreno pantanoso de la teoría, habla de Lorca no como un fascista sino como un intelectual orgánico burgués en funciones de poeta neopopulista que entre los años que van de 1920 a 1930 pertenece a la elite intelectual, en su sectorialidad literaria, cuyo dominio ideológico se denomina dominio ideológico orteguiano por estar conformado, organizado y teorizado por José Ortega y Gasset. También suele aclarar el profesor Fortes que el trabajo de esta elite dirigente -intelectual e ideológico- se encuentra limitado por la propia presión del proletariado y su propuesta revolucionaria. Así, en la correlación de fuerzas, dentro del proceso de lucha de clases en el período 1923-1931-1936, estas elites resultan inoperantes y han de reconvertir sus lugares de trabajo y buscar más efectividad, más directamente la incidencia social; es decir, hay una necesidad de clase de ideologización de las clases subalternas y una elite intelectual que ha de cumplir sus funciones para ello. En este sentido, en la obra de Lorca se efectúa tal reconversión a través de la folklorización tradicionalista de sus textos. Lorca jamás dará el salto a ser fascista. No hay un Lorca fascista. Nunca saltará a la militancia fascista, a encuadrarse en prietas las filas de los intelectuales orgánicos del fascismo. No. Aclara en sus clases el profesor Fortes. Son sus textos, su obra la que contribuyen a la formación de una ideología necesaria para el fascismo. Sus textos, no su persona. No son cuestiones personales. La reducción personalista falsifica la historia.

Dicho de otro modo; el populismo y neopopulismo como discurso de socialización ideológica del dominio orteguiano en el trabajo de Lorca se constituye en fascismo literario; id est, se trata de una literatura para el fascismo. Tal vez puedan sintetizarse así los presupuestos teóricos del profesor Fortes, pueda decirse así lo ve como así lo veían muchos de los coetáneos del propio Lorca de Díaz Fernández a Corpus Barga o el mismo Antonio Machado cuando afirmaba en la revista Hora de España (Abril, 1937): “el pueblo de Lorca nunca será el pueblo que canta la internacional”.

En cuanto al centenario y también aludido Francisco Ayala, el profesor Fortes lo sitúa entre los ideólogos de la burguesía que trabajan en la línea de socialización ideológica del dominio orteguiano hasta la coyuntura del 1931 en la que pasa a ocupar funciones estrictamente políticas dentro del gobierno republicano hasta, incluso, en el exilio. Cazador en el alba es el texto que más eficientemente escritura el programa de acción ideológico social del ideologismo burgués en la necesidad de socializar y naturalizar las relaciones del capitalismo monopolista en España. Su propuesta dirigida abiertamente al proletariado consiste en ofrecer este nuevo hombre, este hombre moderno: compro, consumo, luego existo. Ningún miembro de la elite dirigente supo escribirlo más certeramente. No obstante el proletariado español no se dejaba socializar y por ello hubo que endurecer las propuestas. En este endurecimiento en el que entran Lorca y otros, nunca entró Francisco Ayala. La relevancia de Ayala hay que tomarla cuando pasados diez años de la derrota se tenía necesidad (la clase burguesa tenía necesidad) de encontrar un lugar en el nuevo Estado que en España funcionaba. Ello suponía la aceptación de los hechos y la elaboración de un discurso sobre la Guerra Civil que hablase de locura sin sentido, de locos lobos dirigentes y el pueblo como cordero llevado al matadero, etc. Un discurso que ocultara la realidad de guerra de clases con el resultado de genocidio y matanza del proletariado. Este discurso desmemoriado se elabora desde la Argentina fascista de Perón recibiendo a antiguos dirigentes fascistas que habiendo sido derrotados en 1945 ahora reconvertían sus funciones.

Como se ve, es la fuerza ideológica de la literatura, esa fuerza ideológica de la literatura que puede llegar a matar, lo que el profesor Fortes muestra y enseña. Es ese descubrimiento el que funciona como eje básico en la teoría forteana. Una desmitificación continua en favor de la Historia y que, como resulta obvio, conduce a la separación forzosa del discurso oficial y establecido despertando la ira de quien lo sostiene. Como es sabido, ir contra corriente tiene un precio aunque en este caso esté aún por determinar. Por ello, no es de extrañar que el profesor García Montero utilice su lugar en la prensa para atacar al profesor Fortes acusándolo (mientras se salva a sí mismo junto con otros “ciudadanos de las letras granadinas” y nacionales) de “dogmático”, “temerario”, “irresponsable”, “tonto indecente” “perturbado”, “marxista de cuarta fila”, entre otras cosas otorgándose el poder de hablar en nombre de la libertad de expresión con el objeto de liberar el discurso literario del borracho delirio de un demonio rojo. La ambigüedad metafórica del poeta no logra ocultar sus intenciones.

Entre tales acusaciones hallamos otra aún más grave si cabe, teniendo en cuesta que es un profesor quien la hace, la de llevar años lanzando contra sus alumnos “disparates”. Más grave, decimos, porque en calidad de alumnos no nos sentimos respetados cuando se piensa en nosotros como en esponjas acríticas sobre las que se lanzan teorías que serán absorbidas para después ser perpetuadas hasta el infinito y más allá. Nos atrevemos a pensar y, profesor Montero, sabemos discernir lo que nos lanzan. Aquellos disparates no son sino el resultado de años de trabajo y estudio, el resultado teórico de un esfuerzo ingente para recuperar la memoria histórica en su sectorialidad literaria, tantas veces silenciada, ocultada y falseada. Un trabajo y un esfuerzo enormes para deshacer nuestra sagrada historia de la literatura, lo cual resulta bárbaro, sin duda, dado el vacío intelectual de nuestro tiempo. Y peligroso, dado que alguno de esos mitos se ha convertido en la gallina de los huevos de oro para intelectuales con tendencias necrófilas.

En última instancia y en cualquier caso, los planteamientos teóricos deberían ser rebatidos con iguales planteamientos y en igualdad de condiciones; esto es, dejando a un lado las ventajas que ofrece el sistema a los que en tantos casos le sirven de lacayos diplomados. Lo demuestran los hechos: la igualdad es una quimera que sólo rinde réditos a unos pocos. En efecto, no estamos en igualdad de condiciones lo que, sin duda, condiciona el éxito de nuestros argumentos. No es lo mismo disponer de una columna en un aparato ideológico de difusión nacional que no disponer de dicha tribuna. Como tampoco es lo mismo elaborar una teoría firme, cuanto menos coherente en su lógica interna, que tirar de teorías ajenas que se pueden dejar al margen llegada la ocasión, esto es, siempre que resulte más rentable olvidar los principios que nos sostenían o los sueños que algún día nos sirvieron de excusa.

La libertad es una tarea de todos. La conquista de libertad, también de la libertad de expresión, no debería nunca actuar como máscara de disputas personales y, menos aún, encubrir la más cruda lucha ideológica, la que enfrenta los términos pensamiento único frente a pensamiento crítico. El pensamiento crítico no espera, como no esperó nunca, el reconocimiento académico, sino la reconstrucción de la historia que aún está por hacer. En este sentido agradecemos al profesor Fortes su verdadero atrevimiento, el de pensar, y lo que, a tenor de los hechos y sin duda alguna, resulta hoy aún más peligroso, atreverse a pensar la literatura.



Noticias relacionadas:

ALBA RICO, S.; SERRANO, P.; BÉRTOLO, C.; GOPEGUI, B.; DE VICENTE, C.; ECHEVARRÍA, I. "Fortes-García Montero: los hechos son los siguientes" en Rebelión, 18 de noviembre de 2008. Fuente: www.rebelion.org/noticia.php?id=76086

ESCALERA CORDERO, M. "Luis García Montero y José Antonio Fortes: información contra manipulación (o el insulto justificado)" en Rebelión, 3 de noviembre de 2008. Fuente: www.rebelion.org/noticia.php?id=75355


ENTREVISTA A JOSÉ ANTONIO FORTES en Youkali, número 2, noviembre de 2006. Fuente: www.youkali.net/2a7interwieuFortes.pdf

LARRAYA, J. M. "¡Cuántos fascistas!" en El País, 22 de octubre de 2006. Fuente: www.elpais.com/articulo/opinion/fascistas/elpepiopi/20061022elpepiopi_4/Tes

LA PUTA GRANÁ. "Un puto juicio sin luces en la ciudad de los putos cainitas", en La puta Graná, 23 de octubre de 2008. Fuente: http://putagrana.blogspot.com/2008/10/un-puto-juicio-sin-luces-en-la-gran-de.html

SALVADOR, A. "Tomo partido" en El Llanto de la Acequia. 25 de noviembre de 2008. Fuente: http://socialismoeslibertad.blogspot.com/2008/11/tomo-partido.html

martes 11 de noviembre de 2008

Jornadas contra el olvido y la impunidad en Villanueva del Rosario (Málaga): noviembre y diciembre de 2008



jueves 6 de noviembre de 2008

Localizado nazi responsable de matanza en Italia



Encontrado el verdugo de Bassano


Publicado en L’espresso, semanario de La Repubblica, el 24 de julio de 2008, con el título “Ecco il boia di Bassano” (por Paolo Tessadri)


Fuente: http://espresso.repubblica.it/dettaglio/Ecco-il-boia-di-Bassano/2034507&ref=hpsp


Traducción: Elisa Altinier



Karl Franz Tausch


Se llama Karl Franz Tausch, tiene 85 años y vive en un chalet en Langen, Austria. Es el responsable de una de las peores masacres nazis: 31 jóvenes ahorcados en los árboles de la avenida principal del pueblo de Bassano del Grappa (Italia), el 26 de septiembre 1944. Él y los demás autores del crimen, alemanes e italianos, nunca han sido juzgados.


Esta imagen quedará en la historia de los exterminios nazis en Italia. Se trata de una foto donde aparecen 31 cadáveres de chicos colgados de los árboles de la larga avenida de Bassano. Uno por cada árbol, con los pies casi tocando el suelo, las manos atadas detrás de la espalda y delante, en el pecho, un cartel: “Bandido”. Los cuerpos fueron dejados ahí durante veinte largas horas para deshonrar y aterrar a la población. Eran italianos los que ahorcaron a otros italianos, bajo el mando del vicecomandante de brigada de las SS, Karl Franz Tausch.


Fue un acto cruel que se consumó en Bassano del Grappa el 26 de septiembre de 1944. Ahora el verdugo vive en un pequeño chalet en Austria, pero es difícil que “el verdugo alemán” -como le llamaba la población italiana- se haya olvidado de esa imagen, 60 años después de la masacre.



La matanza de Bassano



Muy probablemente ha convivido con ella, durante su cómoda permanencia en el chalet en medio de la campiña austriaca, en el pueblo de Langen. Hoy se nos presenta como un hombre bajo (mide poco más de un metro y sesenta), tiene un físico afectado por el paso del tiempo, pero sigue pareciendo lúcido y con buen estado de salud.


Cumplirá los ochenta y seis años el 9 de octubre de este año. Nació en 1922 en Olmütz, en República Checa; o sea, procede de la región de Moravia, uno de los territorios ocupados por Hitler en 1939. Su casa actual se sitúa en un lugar apartado del pueblo austriaco; no se puede llegar ahí en coche. Tausch mira con ojos inescrutables y fijos a los periodistas que le han encontrado y mantiene una actitud agresiva. Su tono de voz recuerda el de alguien acostumbrado a imponerse.


Cuando empiezan a sacarle fotos se sorprende; luego intenta evitar la cámara y por fin se vuelve hostil. Pregunta a los periodistas si tienen permiso y pretende quedarse con la cámara. Los periodistas le preguntan si pueden hablar con él, pero él se niega, duro y seco. Se le ve rabioso y prepotente. Si tuviese algo al alcance de sus manos, lo tiraría contra los visitantes.


Parece que con el transcurso del tiempo estos ex militares nazis bajan la guardia, ya que se sienten más seguros; piensan que lo han logrado, se han escapado a la justicia. Sin embargo, siguen desconfiando de la gente. En efecto, su pasado es una prueba que no puede ser borrada. En la guía telefónica aparece sólo su apellido, sin nombre de pila ni dirección. ¿Una pequeña precaución?


Parece ser que la justicia está distraída; él nunca ha tenido que pagar su deuda con la justicia por sus antecedentes como criminal de guerra. Su nombre aparece sólo en un interrogatorio de la magistratura alemana en los años sesenta; gracias a esto los periodistas han podido llegar a él.


Durante el interrogatorio declaró que vivía en Langen. Quizá ahora Tausch esté maldiciendo esas circunstancias. Es probable que en ese pueblo nadie conociera su pasado hasta hoy. En cambio, en Italia muchos conocen la masacre de Bassano del Grappa; hay documentos y testimonios con los nombres y los apellidos de los nazis. Sin embargo, en más de sesenta años no se ha querido llegar nunca a los responsables hasta hace pocas semanas, cuando el juez militar de Padua, Sergio Dini, abrió oficialmente una investigación. Pero muchos documentos han desaparecido, como declara la historiadora Sonia Residori.



La casa adosada donde vive el verdugo



Pero el Centro Simon Wiesenthal y el historiador Carlo Gentile, experto en masacres nazis y consultor/perito para distintos tribunales militares, estaban seguros: Karl Tausch seguía vivo.


Especialista en estrategia anti-guerrilla, Karl Tausch todavía no había cumplido los 22 años cuando ordenó estos asesinatos: faltaban dos semanas para su cumpleaños. Era vicecomandante de brigada de las SS y pertenecía al comando de Herbert Andorfer, teniente de las SS asentado en el Norte de Italia. Andorfer es austriaco; llegó a Italia en 1943. Su comando estaba especializado en lucha anti-guerrilla. Era el propio teniente quien daba la orden de asesinar a civiles y partisanos, pero el que organizaba, establecía las modalidades de intervención y ejecutaba las órdenes era Tausch, “el verdugo”.


En esos días de septiembre de 1944 se estaba desplegando un operativo de represalias en los alrededores del pueblo de Bassano: su nombre en código era “Operación Piave”. La orden llegó del alto mando militar alemán en Italia; había que eliminar a treinta personas en cada pueblo de la zona del Monte Grappa.


Sin embargo, partisanos y numerosos civiles lograron escapar a las primeras señales de represalia. Entonces, Andorfer elaboró un terrible plan para ejecutar igualmente la masacre. Hizo pegar carteles por las calles de los pueblos, prometiendo que respetaría la vida a los que se entregaran voluntariamente y que les llevaría a trabajar a la Todt (batallones de trabajadores civiles destinados a tareas militares) o a enrolarse en la Flak (la brigada anti-aérea).


Todos ignoraban el plan de Andorfer. Incluso las figuras influyentes de los pueblos (maestros, alcaldes y curas) y las madres invitaban a los jóvenes a presentarse a la autoridad de las fuerzas de ocupación. La “Operación Piave” había empezado hacía algunos días, cuando se cumplió la represalia en Bassano. Mario della Palma, que en aquel entonces tenía 13 años, recuerda: “Vi llegar un camión con esos muchachos con las manos atadas y dos alemanes que les acompañaban. El camión se paró, vi que ahorcaban al primero y entonces me fui, aterrorizado”.


Antes de matarles, inyectaron a los chicos alguna sustancia para aturdirles. Luego, se les colgó en los árboles de tres calles del pueblo con trozos de cables telefónicos. La tarea fue ejecutada por unos jóvenes fascistas italianos de 16-17 años, antiguos miembros de las “Fiamme Bianche”, ahora asignados en la Flak. Los cables estaban unidos a una cuerda atada al camión; Tausch supervisó el trabajo, explicó cómo había que colocar las sogas y al final ordenó que el camión arrancase. Quien no se ahogó en seguida, fue rematado por los jóvenes fascistas.


A la medianoche, los cadáveres seguían ahí. Entre las víctimas, había un hombre con problemas mentales; otro chico, Cesare, tenía 17 años y estaba en el pueblo para curar su pulmonitis; otro, Giovan Battista, acababa de cumplir los 16 y su hermano Giuseppe, de 18 años, había sido fusilado dos días antes; había también un maestro de primaria. Otro muchacho de 15 años fue fusilado poco antes en el cuartel de un pueblo cercano, donde fueron reunidos los prisioneros; en el pelotón había un chico de 12 años. Casi todos se habían presentado al cuartel espontáneamente, justo al lado de la oficina de Tausch. Se dice que los verdugos celebraron la represalia en un bar del centro; quizá Tausch estaba entre ellos, bebiendo y cantando.


La “Operación Piave” se llevó a cabo del 20 al 28 de septiembre; hubo un total de 264 muertos. Sólo 30 en combate. Los familiares no pudieron encontrar a los cadáveres de todos su seres queridos; algunos fueron enterrados en fosas comunes y nunca han sido hallados.


Tausch siguió su camino de verdugo: en la misma zona, el 5 de enero de 1945 participó en el asesinato de tres partisanos. ¿Pero quién desveló que “el verdugo alemán” era en verdad Karl Tausch?


Se trata del diputado Quirino Borin, alcalde de Bassano, quien antes de morir habló del oficial nazi.


Borin conocía muy bien a Tausch, ya que había pasado mucho tiempo en su oficina, en los locales del comando Andorfer. Borin afirmaba que había un alemán en el camión y también en el lugar de la masacre. El historiador Carlo Gentile ya había confirmado que Tausch pertenecía al comando Andorfer. La presencia de este nazi en Bassano ha sido probada también por algunos documentos italianos. Las últimas pruebas de las responsabilidades del Comando fueron encontradas en los archivos de Londres por Lorenzo Capovilla, Federico Maistrello y Sonia Residori, historiadores del Instituto de Historia de la Resistencia de la Provincia de Treviso y de Vicenza y del Instituto de Vicenza “E. Gallo”. Ahí encontraron una declaración de 1946 de Alfredo Perillo, oficial italiano que hizo de enlace entre la República de Saló [último baluarte del estado fascista de Mussolini, situado en el Norte de Italia, n. d. t.] y las tropas alemanas durante la guerra. Según este testimonio, fue el teniente Andorfer quien dio la orden de ahorcar a los prisioneros.


Nunca se envió este documento a las autoridades judiciales italianas. Sólo hoy ha podido ser entregado por los tres historiadores a Sergio Dini, juez militar de Padua; él ha abierto oficialmente una investigación sobre Karl Tausch y Herbert Andorfer. Sin embargo, el tribunal militar de Padua fue cerrada en julio y se han pasado todas las investigaciones correspondientes al tribunal de Verona. ¿La justicia olvidará por segunda vez la masacre de Bassano?


martes 21 de octubre de 2008

Esto no hay quien lo pare

Isaac Rosa. Sevilla, 1974. Autor de Adiós muchachos (1998), El ruido del mundo (1998), La malamemoria (2000), Kosovo. La coartada humanitaria (2001), El vano ayer (2004) y ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! (2007). Su novela El vano ayer fue galardonada con el Premio Internacional Rómulo Gallegos, el Premio Ojo Crítico y el Premio Andalucía de la Crítica, todos ellos en 2005, y ha sido traducida a varios idiomas. Es columnista del diario Público.

Público // 21 octubre 2008

Fuente: http://blogs.publico.es/ciudadanos/129/esto-no-hay-quien-lo-pare


El pulso a cara de perro entre el juez Garzón y el fiscal Zaragoza tiene, por supuesto, un fondo jurídico importante. Ni siquiera descarto que el jefe de los fiscales tenga la razón de su parte, pues Garzón tiene fama de mal instructor, y no faltan voces autorizadas que ven poco sólida su argumentación. Pero lo de menos son las consideraciones jurídicas.

La hostilidad que la derecha política, mediática y judicial muestra contra Garzón no obedece a ningún prurito legalista: lo importante no es si los asesinatos franquistas son genocidio, crímenes contra la humanidad o delitos comunes; ni si han prescrito o la ley de amnistía los incluye. Lo fundamental es detener a toda costa el proceso iniciado, pararlo antes de que se desmadre.

Reconozco que no me gusta Garzón, ni espero nada de la Audiencia Nacional. Pero por encima de ellos están quienes presentaron las denuncias, los mismos que llevan años impidiendo que se cierre el debate sobre el pasado. Ni la Ley de la Memoria los desmovilizó, ni un revés judicial los detendría ahora. Por eso hay que cortar este intento.

Los que hoy critican a Garzón no están pensando en la Guerra Civil, ni en las fosas comunes. Su miedo es otro: que esto sea sólo un comienzo. Porque si aceptamos judicialmente que el franquismo fue criminal, ¿quién garantiza que las denuncias se limiten a la guerra y posguerra? ¿Y los torturados de los años 50 y 60? ¿Y las ejecuciones del tardofranquismo? ¿Y los muertos de la transición? Y en esos casos los responsables sí están vivos. Algunos, hasta coleando.

miércoles 1 de octubre de 2008

Comunicado sobre la posible exhumación de los restos del poeta F. García Lorca y de los compañeros asesinados con él



Federación estatal de foros por la memoria // 22 de septiembre de 2008


Fuente: http://www.foroporlamemoria.info/noticia.php?id_noticia=4807



Ante las noticias aparecidas en diversos medios de comunicación sobre la posible exhumación de los restos del poeta Federico García Lorca y de los compañeros asesinados con él, la federación estatal de foros por la memoria manifiesta:


1. Que compartimos la inquietud de las familias de Dióscoro Galindo, Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabezas, que entendemos es común a la de los familiares de los miles de asesinados por el fascismo en Granada, así como de los treinta mil compañeros y compañeras cuyos restos permanecen, treinta y dos años después de la muerte del dictador, sepultados en fosas clandestinas.


2. Que, por otra parte, la federación estatal de foros por la memoria comparte plenamente las reticencias expresadas por la familia de Federico García Lorca sobre la conveniencia de realizar esta exhumación, ante el evidente peligro de que se convierta en un auténtico circo mediático.


3. Las fosas comunes de las víctimas del franquismo son, en primer lugar, las pruebas materiales de crímenes contra la Humanidad, a saber: inhumación ilegal, ejecución extrajudicial y desaparición forzada. Por tanto, son crímenes imprescriptibles, y el último además, de realización continua hasta que no se recuperan los restos. Entendemos, por tanto, que la exhumación de los restos de Federico, Dióscoro, Francisco y Joaquín sólo puede realizarse a partir de denuncia, bajo permanente tutela judicial y secreto de sumario.


4. Opinamos que las causas objetivas por las que se va a realizar esta exhumación y no se va a acometer un proyecto integral para recuperar los restos de los miles de granadinos asesinados y enterrados en Víznar no responden a la recuperación de la memoria de las víctimas del franquismo, sobre todo la de Federico García Lorca, cuya memoria personal está suficientemente recuperada, tal y como reconoce la familia


5. En caso de que al final la autoridad judicial decida llevar a cabo esta única exhumación en el barranco de Víznar, exigimos de las autoridades la garantía de que la recuperación de los restos de Lorca y de sus compañeros no se convierta en carnaza de "reality show".


6. Deseamos recordar que la exhumación de fosas y los aspectos jurídicos son solamente una parte de la recuperación de la memoria. La investigación y la divulgación, la recuperación de valores y prácticas democráticos, la defensa de la legitimidad de la II República y de la ilegalidad del régimen franquista, así como la denuncia del pacto de silencio fraguado durante la transición, forman también una parte muy importante de la recuperación de la memoria democrática.


lunes 15 de septiembre de 2008

La paz de los sepulcros



Andrés Neuman

Ideal // 13-09-2008

Fuente:
http://www.ideal.es/granada/20080913/opinion/sepulcros-20080913.html


Desde que el juez Garzón tomó la iniciativa de pedir documentos sobre desaparecidos y fosas comunes en la Guerra Civil y la posguerra, se han sucedido algunas reacciones que van de la frivolidad al cinismo, cuando no a la más lisa crueldad. Más aun considerando que la investigación está en su fase preliminar, y que el objeto de la misma es determinar si el juez es competente o no para afrontar la denuncia presentada por 13 asociaciones por crímenes contra la humanidad atribuidos al régimen franquista. Serán los expertos quienes deban resolver los debates sobre la jurisdicción universal de los crímenes, su prescripción o no, su permanencia por paradero desconocido, o sobre la cláusula Martens del II Convenio de La Haya. Sería irresponsable ponerse a pontificar en términos legales sin ser peritos en la materia. Lo que sí podemos hacer es un análisis social y ético de ciertas reacciones, así como de sus argumentos.

Estas semanas se han oído voces que, en desacuerdo con la iniciativa del juez Garzón, han aludido irónicamente a la Guerra de Independencia y los asesinatos de principios del siglo XIX, insinuando que entonces también deberían investigarse. Olvidan o silencian estos objetores que no sólo hablamos de algo mucho más reciente, sino de decenas de miles de personas que hoy quisieran saber dónde yacen sus padres o abuelos, para enterrarlos en paz. De gente todavía viva que fue privada de sus parientes directos e incluso de sus restos. Eso, cuando sucede en otros países, lo llamamos desaparecidos. Aplaudimos que nuestra justicia se implique en los casos de Chile, Argentina, China o Tíbet. Pero aquí no. Aquí parece que somos demasiado europeos, ricos y amnésicos como para tener desaparecidos. Hablar de las guerras carlistas o de Fernando VII implica no saber diferenciar entre ciudadanos actuales que crecieron viendo sus familias mutiladas, con tremendos efectos íntimos en el presente, y unos remotísimos parentescos con víctimas de otras épocas que, en el mejor de los casos, serían tátara-tatarabuelos a quienes jamás se habrán visto en retratos. Porque entonces ni siquiera existían las fotos. Ni, huelga decirlo, el concepto internacional del genocidio. Ni la figura de los crímenes de lesa humanidad. ¿Son suficientes diferencias? ¿O seguimos jugando a preguntarle al juez Garzón por qué no investiga las agresiones entre neandertales?

Otra de las objeciones más frecuentes es la de invocar los crímenes de guerra, siempre tan lamentables como inevitables. Esta objeción resulta especialmente preocupante. Algunos hablan como si la Guerra Civil hubiera ocurrido un buen día de pronto y sin antecedentes legales. Una cosa es admitir que, en efecto, hay atrocidades que ocurren por la trágica suspensión de los derechos elementales durante cualquier guerra. Y otra cosa es omitir que, antes de la Guerra Civil y sus devastadores efectos en ambos bandos, tuvo lugar un golpe de Estado a un gobierno democrático, votado mayoritariamente por la ciudadanía española. Golpe militar que violó lo que hoy todos los partidos, incluidos los conservadores, denominan solemnemente el 'estado de Derecho'.

Fue precisamente la violación de ese derecho lo que provocó que en Granada, como en otras ciudades, el acalde democrático de turno, Manuel Fernández Montesinos, fuese detenido y fusilado. Igual suerte corrió un alcalde granadino anterior, José Palanco Romero, hoy olvidado. E igual suerte corrieron miles de personas anónimas que acabaron en una fosa común igual que Lorca. En ese momento no había una simple guerra: había una legalidad vigente contra la que un bando militar estaba atentando. No ser capaz de distinguir conceptualmente entre una guerra clásica y una serie de secuestros, derrocamientos y fusilamientos cuyo objetivo es interrumpir una legislatura democrática, resulta grave para un país europeo que presume de modernidad democrática. No se trata de dividir a los muertos en buenos y malos. Una vez consumado el conflicto bélico hubo, por supuesto, dolor y víctimas inocentes en ambos bandos. Pero el bando vencedor fue uno solo. Quienes se oponen a la investigación invocan la fatalidad de las guerras, pero no quieren hacerse cargo de quién ganó esa guerra y cómo gestionó la memoria nacional.

Tampoco pude comprender la primera reacción del señor rector de la Universidad de Granada. En un extraño alarde de mala voluntad, tanto él como el acalde advirtieron públicamente de antemano que no encontrarían mucha información, como si ellos mismos se hubieran pasado años rebuscando esos papeles. El señor rector se extrañó, además, de que a otros rectores no se les pidiera lo mismo. Que es como decir: es cierto que aquí secuestraron a profesores, pero, oiga, en Salamanca fueron más, ¿por qué me pregunta a mí? Con esa lógica, ningún crimen merecería una documentación, porque siempre habrá otros más numerosos. ¿No están las universidades y sus cátedras de Historia para conocer y entender lo mejor posible el pasado? ¿O es que este pasado es demasiado nuestro como para querer investigarlo?

Sé que es tentador declararse neutral: a nadie le gusta recordar tragedias. El problema es que la postura de negarse a desenterrar cierto pasado no resulta, en realidad, en absoluto neutral; y, quiérase o no, es una toma de partido activa, pues implica impedirle a mucha gente que cierre su luto. Para cerrar las tumbas (y todos queremos cerrar de una vez las de hace setenta años), primero esas tumbas necesitan existir. La célebre paz de los sepulcros requiere al menos eso: un sepulcro, un lugar, unas actas. Mal descansan los vivos cuando hay muertos despiertos por falta de hospedaje.

Foro por la Memoria - Federación Foros por la Memoria